1.2.2. Temperamento

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El temperamento es el cimiento biológicamente basado de la personalidad; se basa en la predisposición heredada del niño mostrar patrones característicos de conducta, incluidas emocionalidad, actividad y sociabilidad. El temperamento de una persona puede observarse desde muy temprano y es estable a lo largo de la vida. Los estudios genéticos de la infancia a la niñez y la adolescencia muestran que, medido de diversas formas, el temperamento es altamente hereditario (Bates y Wachs,1994; Goldsmith, Buss y Lemery, 1997, Rowe,1997).

Una de las formas en que se supone que influye el temperamento en la personalidad adulta es a través de la interacción social. Los niños con temperamento distintos se comporta de manera diferente y a su vez son tratados de forma disímil por otros, incluidos los adultos. Los niños con temperamentos caracterizados por bajos niveles de emocionalidad negativa se desarrollan en niños benévolos, sensibles a las emociones de los demás [3].


Bibliografía

[3] Clonninge S, (2003), "Teorías de la personalidad", México, PEARSON.


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